ProfesionalesSomos InmueblesServicios ArtículosNoticias LegislaciónEducación Contacto
PH-CORDOBA - Portal de actualidad inmobiliaria| Inicio
Inicio
Noticias
Enlaces
Contacto
Buscar
Interes General
Capacitación
Modelos de Contrato
Buzón de Consultas
Servicios
Buscador





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Recorrido de Colectivos urbanos de Pasajeros de la Ciudad de Córdoba
Cursos, Congresos y Jornadas

Buscador de Inmuebles en Córdoba

Recorrido de Colectivos urbanos de Pasajeros de la Ciudad de Córdoba
Patología en la construcción: errores en la enseñanza PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Image
Introducción
Veremos los equívocos cometidos en la enseñanza por costumbrismos, tradiciones constructivas, tanto en el uso de los materiales como de las tecnologías empleadas.

En general, las facultades de ingeniería o arquitectura, con muy raras excepciones, la "Patología de las Construcciones" se enseña mediante cursos de postgrados o de grado optativos en los últimos años de la carrera universitaria.
Se introduce el tema de manera brusca, no existen temas preparatorios en otras materias que dispongan al alumno para la nueva disciplina de la patología. Se enseña a diseñar y calcular como si el edificio fuera eterno, se cree que nunca tendrá deterioros o anomalías. La realidad nos muestra que la mayoría de los edificios, grandes o pequeños, pesados o livianos muestran enfermedades a temprana edad.
En los planes de estudio de las carreras de ingeniería o arquitectura no se incorporan conocimientos orientados a la interpretación de los fenómenos que surgen con los años en los edificios, sean de origen químico, físico o electroquímico.
En la universidad se prepara a los alumnos para manejar las herramientas elementales de la estática, del equilibrio y de la resistencia de los materiales pero desde el punto de vista exclusivamente físico, con esquemas estructurales, sean éstos de apoyos, condiciones de borde o de cargas, que en la mayoría de los casos no responden a la realidad.
Los ingenieros en construcciones y los arquitectos están preparados para interpretar las enfermedades de los edificios de una manera muy particular. Por ejemplo, en el caso de las fisuras, la mayoría de los profesionales piensan que se producen por la relación entre resistencia interna y acción externa. Esto sucede por la fuerte inercia mental que traen de la universidad, allí siempre se estudian las fuerzas foráneas que accionan y las tensiones internas que resisten. Cuando las primeras superan a las segundas, el elemento se fisura o se rompe. Así de fácil es la enseñanza. Sin embargo existen otros fenómenos internos generados por reacciones químicas, electroquímicas, térmicas o de uso, que no son conocidas ni interpretadas por los profesionales de la construcción.
El objetivo de este escrito es analizar las deficiencias en la formación de los futuros profesionales en el área referida a la prevención de las patologías en los edificios.
Patología y Tecnología
La "Patología de la Construcción" estudia el conjunto de enfermedades y soluciones de los edificios, mientras que la "Tecnología de los Materiales" trata de las técnicas para la ejecución y aplicación de los distintos elementos del edificio. Nada tienen que ver una disciplina con otra.
Sin embargo el contenido de programas de materias optativas o de post grado en la universidad y también algunos libros dedicados al tema, confunden la disciplina de la "Tecnología" con la de "Patología". Existen temas que se superponen, se mezclan y no se determinan los límites o fronteras entre uno y otro.
Por ejemplo, en algunos programas de "Patología" se enseña y discute la forma que se coloca una membrana de impermeabilización sobre los techos, sin embargo éste es un tema de "Tecnología". En realidad debería estudiar las causas de una falla de la impermeabilización y también las soluciones posibles. De ninguna manera en Patología hay que estudiar la forma que se coloca un material o la dosificación del mismo.
La materia "Tecnología" se ubica entre las primeras materias de la carrera, en primero o segundo año. Junto a las otras materias elementales que componen el ciclo básico de arquitectura o ingeniería, generan en el alumno la idea que los edificios o estructuras a construir son perpetuos. Que jamás se deterioran. Mientras que "Patología" se posiciona en los últimos años y el alumno se encuentra con la sorpresa que los edificios se enferman.
Entre las disciplinas de "Tecnología" y la de "Patología" hay que tender un puente de unión. Esa conciliación o armonía entre las dos disciplinas está en la palabra "Prevención". Para ejemplificar rápidamente el concepto de esta idea, cabe el ejercicio mental de preguntar dónde se construye un hospital; en el borde del precipicio o en el fondo del mismo. En la ingeniería o arquitectura es habitual imaginar al hospital en el fondo del abismo; cuando el edificio se fisura o falla, recién allí, en ese momento se actúa o interviene. Mientras que otras ciencias como la Medicina, al hospital lo coloca antes del borde del abismo; previene el posible accidente. Trata al paciente para evitar la caída.
Además de identificar claramente los contenidos de las dos disciplinas "Tecnología" y "Patología", se debe plantear la idea que el nexo de unión entre ellas es la prevención y el mantenimiento de los edificios.
Epistemología y metodología en la investigación
La "Patología en la Construcción" es más que una simple materia, es una ciencia nueva, y hay que tratada como tal. Lamentablemente en la universidad a los ingenieros no se los instruye para ese análisis. En los planes de estudio de las carreras de ingeniería no existe ninguna materia que trate de Epistemología y dentro de ella la Metodología en la Investigación, que son las bases para el estudio y ordenación de una ciencia.
Estudiarla como ciencia a Patología es tan necesario o más que otras ciencias. Es más compleja que otras, porque Patología amalgama la sabiduría con la ciencia. A la sabiduría, así como la Patología no le preocupa descifrar todos los enigmas, pueden convivir con ellos. Por otro lado la Patología se acerca a la ciencia en las respuestas precisas que necesitan algunas anomalías, sean físicas o químicas. "Patología" necesita de la base científica en cuanto a su organización de estudio y de sus fronteras de aplicación.
En la Epistemología encontraremos las bases para este estudio y los fundamentos y métodos del conocimiento científico de la nueva disciplina.
Por otro lado la "Metodología" es el procedimiento o conjunto de procedimientos que se usan habitualmente para hacer algo. Modo sistemático de actuar o el conjunto de principios normativos en que se basa la enseñanza de algo. La metodología organiza la investigación aplicada de cada enfermedad o deterioro que estudia la Patología.
En otras ciencias como la medicina, desde los primeros años de la enseñanza universitaria se prepara al alumno en "Metodología de la Investigación". Los pasos que sigue un médico clínico para determinar las causas y soluciones en la cura de la enfermedad de un paciente es una metodología. Un edificio enfermo necesita de un "médico" ingeniero o arquitecto que conozca los pasos a dar. Es necesario aplicar una metodología en la investigación de las causas de las patologías.
Como el edificio no puede expresar su dolor cuando es intervenido, no existen ni gritos ni quejas cuando es demolido, o quebrado en partes o intervenido. Por ello de parte del ingeniero no hay sentimientos de compasión. Al edificio se lo interviene con maza y punta; a golpes. En la mayoría de los casos se avanza sobre la prueba y el error. Muchas intervenciones son innecesarias en los edificios enfermos y terminan deteriorándolos aún más.
La ingeniería y la medicina, sus metodologías
En la medicina cualquier síntoma dudoso requiere una investigación. Se lo debe clasificar, determinar su causa y luego establecer la cura adecuada. Lo practican diariamente los médicos clínicos cuando atienden sus pacientes. En ingeniería o arquitectura debe suceder lo mismo; ante la presencia de patologías en un edificio se debe actuar según una metodología de investigación.
Veamos cómo se debería actuar si copiamos los pasos que habitualmente dan los médicos en el avance de los estudios de una enfermedad.
Primera fase:
Primera visita a la obra con patología.
- Observación visual directa.
- Examen físico.
- Diagnóstico presuntivo.
- Tratamiento sintomático.
- Auxiliares de diagnóstico.
Segunda fase:
Ensayos y pruebas en busca de datos y señales para posibilitar el estudio de la patología.
- Estudio de la documentación existente.
- Antecedentes uso del edificio.
- Fotometría.
- Corrosión de armaduras.
- Humedades, origen.
- Anomalías en revoques, pisos y cielorrasos.
- Ensayos elásticos de cargas; flexímetros.
- Testigos de movimientos.
- Pruebas hidráulicas.
- Extracción de muestras; ensayo a compresión.
- Extracción de muestras; profundidad de carbonatación.
- Perforaciones para determinar espesores.
- Exploración del suelo.
- Otros.
Tercera fase:
Análisis de todos los datos reunidos en las dos primeras fases.
- Estudio de los análisis anteriores.
- Nueva observación directa.
- Diagnóstico preciso.
Cuarta fase:
Ante la presencia de problemas complejos se busca la particiPación de especialistas.
- Estudios superiores, ensayos singulares con participación de especialistas.
Quinta fase:
Decisión del tipo de solución para la cura:
- Intervención.
- No intervención.
Sexta y última fase:
Por intervención o no intervención el edificio debe ser controlado y observado por un tiempo prolongado.
- Seguimiento y mantenimiento.
Lo indicado puede ser tomado como una de las metodologías de investigación más sencillas. Es copia fiel de los avances que realizan los médicos en el estudio de las enfermedades de sus pacientes.
En los planes de estudio es necesario incorporar el análisis de las ciencias (epistemología) y el de la organización de las acciones para la cura de un edificio enfermo (metodología de la investigación). Es la única forma de interpretar y configurar lentamente una ciencia como "Patología".
La importancia de la planificación y el proyecto
Porcentual de patologías y costosCuadro de texto: períodos o etapas	% patología
planeamiento, bosquejo, croquis	4%
proyecto	40%
fabricación de los materiales	18%
ejecución de la obra	28%
uso	10%
En el libro de Paulo Helene "Manual para reparación, refuerzo y protección de las estructuras de hormigón", se establecen las cinco etapas o períodos que tiene cualquier construcción y se las relaciona con el porcentual de patologías producidas en cada una de las etapas.
Observemos que la etapa de proyecto es la que acumula el mayor porcentaje de errores que llevarán luego a la formación de patologías.
Por otro lado veamos la curva de la denominada "Ley de Sitter", también citada en el libro de Helene. En ella se establece la relación entre el tiempo o edad de la construcción y los costos para reparado en caso de una patología.
En el estudio de la representación gráfica o curva de dicha ley se establece que una intervención de reparación en la etapa de uso del edificio tiene un costo 125 veces mayor al que le correspondería en la etapa de proyecto.
Vemos así que se juntan dos situaciones que potencian las futuras patologías, todas ubicadas en la etapa de proyecto. Por un lado el mayor porcentual de errores se cometen en el período de proyecto del edificio y por otro esos errores cuestan 125 veces más si recién son corregidos en el período de uso. Estas consideraciones no son teóricas o simples hipótesis; lamentablemente es la realidad, circunstancias que motivan a realizar este trabajo que se ubica en la etapa de preparación del profesional, en la universidad.
La enseñanza en la universidad
En general los alumnos en la universidad adquieren los conocimientos en una permanente situación de "proyecto", porque no hay tiempo para desarrollar actividad en las etapas de "ejecución" y mucho menos de "uso" de la construcción. Casi todo 10 realizado es a nivel teórico, con aplicaciones prácticas sobre papel, siempre en etapa de proyecto. Se realizan diseños, proyectos, cálculos, dimensionado de estructuras, pero ninguno de esos trabajos se ejecuta. Comienzan y terminan en la etapa de proyecto, ignorando los costos que tendrán los errores que se cometan.
Esta situación genera un facilismo en los detalles de ingeniería del proyecto o en otras ocasiones, los detalles, directamente no se indican en los planos. Así se realizan proyectos donde no establecen ninguna especificación técnica ni descripción gráfica constructiva.
La proyección del error
Esta falta de sentimiento o sensibilidad de la magnitud de 19S costos de reparación de los errores que se cometen en la etapa de proyecto, son llevados a la realidad por los nuevos profesionales que incursionan en la vida profesional. El problema 10 genera la misma universidad por doble partida, por un lado no destaca la realidad de la verdadera magnitud de las patologías y por otro otorga al estudiante en forma automática un título habilitante además del académico. Este último, el académico, es el título que certifica que el estudiante ha realizado los estudios de ingeniería o arquitectura. El otro, el título habilitante, es la "licencia" que habilita al novel profesional a realizar cualquier tipo de proyecto, construcción, dirección, inspección, de cualquier tipo de obra, luego de rendir su última materia.
Allí reside el error, los nuevos profesionales no tienen idea de la realidad. La universidad no los prepara. Es necesario disponer años de práctica profesional o pasantías hasta que los Consejos Profesionales determinen la oportunidad para otorgar el título habilitante. La universidad no debe entregar ese título.
Las enfermedades en los edificios son para esos profesionales un salto al vacío, una falta de conocimientos donde asirse. Y como la ingeniería y la arquitectura son intervencionistas, rara vez dejan algo como está; alguna intromisión o actuación deben realizar. Con los hechos o con las palabras esos profesionales intervienen y 10 hacen mal. El remedio es peor que la enfermedad.
Separación de los elementos en un edificio
En los planes de estudios de las carreras de ingeniería o arquitectura, las materias que tratan de la estabilidad y conformación del edificio se dividen en partes como ser: estática, resistencia de los materiales, mecánica de los suelos, fundaciones, estructuras, cerramientos.
A estas disciplinas se las estudian en forma separada. Así se comete luego el error de aplicadas en forma disociada. Los nuevos profesionales no tienen conceptos claros en los siguientes procesos:
a) La interacción entre suelos y estructuras.
b) La interacción entre los cerramientos y las estructuras.
c) La interacción entre el entorno y el edificio.
d) Acción y reacción en edificios livianos y edificios pesados.
Interacción entre suelos y estructuras
En los edificios livianos, generalmente los de una planta, los suelos actúan sobre la construcción, mientras que en edificios pesados, los de varias plantas, es la construcción que actúa sobre el suelo. A este concepto muchos profesionales no lo tienen muy en claro. Tanto que resulta generalizada la idea de distinguir siempre al suelo por su tensión admisible o capacidad de carga, sin importar el cambio de volumen del suelo por variaciones de humedad, o por las fuerzas que puede provocar por su levantamiento.
La frontera o la interacción entre los suelos y los edificios se debe conocer y tener en cuenta en el diseño no sólo de las fundaciones sino también del conjunto del edificio. Muchas viviendas livianas se fisuran cuando las paredes no están debidamente cargadas, es decir cuando las paredes "flotan" sobre el suelo. La mayoría de las patologías en edificios livianos se presentan por efectos mecánicos producidos por los suelos.
En edificios medianos, las columnas apoyan sobre zapatas individuales, mientras que las paredes sobre vigas encadenados, muchas veces en forma independiente. Las patologías se presentan en las paredes cuando éstas poseen movimientos distintos a los de las columnas. Generalmente los asentamientos bajo zapatas son diferentes a los Producidos bajo vigas encadenadas.
En los edificios en altura, los pesados, cuando la fundación se resuelve mediante pilotaje profundo, los suelos quedan presionados y confinados por los pilotes. En estos casos son raras las patologías producidas por la interacción entre los suelos y las estructuras.
Interacción entre cerramientos y estructuras
En general los cerramientos o divisorias están ejecutados de materiales más rígidos o menos dúctiles que el hormigón armado. Las mamposterías que encajan en los marcos de las vigas y columnas de hormigón se fisuran por la deformación o flecha de la viga en la etapa de uso del edificio.
En otras circunstancias las patologías mecánicas se plantean cuando la fluencia lenta del hormigón produce descensos en columnas y aprieta a las mamposterías o a las fachadas fisurándolas.
En general las patologías en edificios de altura (edificios pesados) se presenta por la falta de compatibilidad entre los frente a las deformaciones.
En los edificios livianos sucede algo similar. Las paredes portantes pueden presentar asentamientos diferentes que las no portantes, y como ambas se unen en los encuentros, se producen fisuras. Se potencia aún más el problema cuando se construyen paredes portantes de ladrillos macizos comunes y paredes portantes de ladrillos cerámicas huecos. Esta última pared es mucho más frágil que la primera. Las fisuras se destacan o aparecen ante cualquier deformación diferencial (figura 1).
Interacción entre el entorno y el edificio
El lugar o territorio donde se construirá el edificio (especialmente si éste es del tipo liviano), contiene una variedad muy grande de condicionantes que hacen a la durabilidad de la construcción.
La existencia de infraestructura de pluviales, agua corriente, cloacas, pavimentos, veredas, edificios vecinos, vegetación perimetral, napa freática, tipo de suelo. Todas deben ser variables de diseño arquitectónico, estructural y también de durabilidad.
En la universidad es generalizada la costumbre de diseñar y dimensionar las estructuras sin importar el entorno o ámbito donde se emplazará el edificio. Muchas patologías de temprana edad son provocadas por la agresión del medio ambieñte al edificio.
El estudio de las patologías inducidas por el medio circundante del edificio, no son tratadas en la universidad. Se piensa que el edificio o la estructura soporte del mismo estará por los siglos de los siglos en un medio aséptico y neutro.
Hay casos de pueblos que al ser instaladas las cañerías de cloacas y así eliminados los pozos negros; se modifican las napas freáticas y las variaciones en el contenido de humedad de los suelos son fuertes, provocando patologías generalizadas en grandes áreas del lugar.
Acción y reacción en edificios livianos y pesados
La idea generalizada de que las acciones o las cargas son siempre gravitatorias, es decir de arriba hacia abajo, hace que se desechen las denominadas cargas negativas; aquellas que van de abajo hacia arriba.
En la mayoría de los casos los edificios livianos son diseñados y dimensionados sobre la base de la tensión admisible a compresión. Se verifican las paredes, las vigas de encadenados superiores, los dinteles, incluso los pilotines y vigas de fundación por compresión, que no superen las admisibles.
Sin embargo los edificios se fisuran por otra fuerza no tenida en cuenta en ningún momento; acciones de tracción generada por los movimientos diferenciales del suelo, por las cargas negativas.
Esta condición de cargas habitualmente no se la estudia en la universidad. Es necesario que se distinga los edificios que "aprietan" el suelo de aquellos otros que "flotan" sobre el suelo. Las fundaciones, las estructuras y las paredes deben diseñarse de manera diferente para unos y otros.
La línea, el plano y el espacio
Hay tres circunstancias en la existencia de una obra; la primera, la línea, la segunda, el plano, y la última el espacio.
La primera es aquella en la que se constituyen los elementos estructurales mediante líneas o ejes (fig. 2).
La del plano, cuando se juntan los elementos y se configuran planos de corte, de plantas, de fachada, de techos (fig. 3).
La última, cuando la obra se construye y se termina; es una situación que se plantea en el espacio (fig. 4).
En la formación de los ingenieros y arquitectos, especialmente en lo concerniente a las estructuras, también suceden estas circunstancias. Las materias básicas, (estática o mecánica) se dan en la línea. Las aplicadas (hormigón armado, metálica o mampostería) se dan en el plano. La del espacio recién aparece en la vida profesional; la de las concreciones se da en tres dimensiones.
Los alumnos están preparados para analizar el problema únicamente en el plano. Esto se comprueba mediante el acertijo de las seis cerillas. Se les pregunta a los alumnos cuántos triángulos se pueden formar con seis cerillas y en la mayoría de los casos contestan dos. Ellos imaginan las cerillas apoyadas sobre un plano y allí forman los triángulos. Sin embargo se pueden formar cuatro triángulos si los imaginamos en el espacio formando una pirámide triangular.
Las vigas y las columnas se analizan linealmente, mientras que las losas y bases son estudiadas en el plano. Sin embargo todos estos elementos se unen para conformar un espacio, la estructura del edificio. El punto de unión es el nudo que contiene parte de la viga, parte de la losa y parte de la columna; es espacial, sin embargo no se lo estudia. Hay planillas de cálculos de bases, de columnas, de vigas, de losas, pero nunca se observa una planilla de cálculos de nudos (fig.5).
Ante esta ausencia de visualización espacial de las estructuras, en la etapa de proyecto o diseño estructural, los ingenieros pueden resolver e imaginar únicamente las acciones contenidas en el plano. No pueden "pensar" en el espacio y establecer las fuerzas que en muchas ocasiones son las causantes de fisuras y patologías.
Circunstancias parecidas se plantean en las paredes de los edificios livianos. En todas las viviendas, las paredes perimetrales y las divisorias internas se unen transversalmente mediante trabas rígidas. Cualquier movimiento de la pared perimetral o portante es causa de fisura en la pared divisoria. Es un problema espacial. La causa de la fisura no está en la pared divisoria, sino que se puede encontrar alejada e inducida por la pared perimetral.
Para interpretar las enfermedades de los edificios es necesario tener el pensamiento de los esfuerzos en el espacio y eliminar la errónea imagen que se trae de la universidad, la del plano.
Los apoyos ideales en vigas
En las disciplinas de Estática y también en la de Resitencia de los Materiales, es necesario establecer las condiciones de borde de los elementos estructurales. De esas condiciones las más importantes son los apoyos. Para hacerla, se clasifican sólo tres tipos de apoyos (fig. 6).
De las combinaciones de estos apoyos en una viga surgen las situaciones de la (fig. 7).
Sobre estos supuestos, que en definitiva son hipótesis de cálculos, se analizan todas las solicitaciones que actúan en todas las vigas de todas las estructuras de todos los edificios. Pero hay un pequeño problema, en la realidad no se cumple nada de lo prolijamente indicado en la ciencia de la Estática.
En una estructura de hormigón armado in situ, no existe el apoyo articulado perfecto, tampoco el empotrado perfecto. O para ser más amplios, no existe el apoyo articulado ni el empotrado ni perfecto ni imperfecto. Porque en hormigón armado no se construyen apoyos ideales. En la realidad, los apoyos son nudos y en ellos jamás podremos imaginar un mecanismo de articulación móvil, fija o empotramiento como lo establece la Estática.
Esto significa que en los apoyos de las vigas siempre existirá un valor de momento flector, porque no hay articulación que anule la flexión.
Claro ejemplo de esta situación se presenta en el caso de las vigas que son calculadas como simplemente apoyadas dentro de la configuración de una estructura resistente de un edificio. El momento flector máximo es calculado mediante la expresión:
M = q.l2/8 (fig. 8)
Esta expresión es utilizada en forma intensa y desmedida, sin importar o interesar la configuración de las columnas o muros sobre los que apoya. En definitiva la expresión es incorrecta.
La única expresión que es real y cierta es la combinación de los momentos flectores de tramo con los momentos de apoyo:
Mt = X1 + M1 = q.l2/8 (fig. 9) Quien establecerá el valor de X1 será el apoyo.
No existe un apoyo simple, sino que existe un nudo donde convergen las columnas, las vigas y también las losas. Ese nudo, en su interior posee armaduras que pasan de un lado a otro, que le otorgan un alto grado de rigidez inercial transformándolo en empotramientos parciales. No es un empotramiento perfecto, tampoco es un apoyo simple.
Este es uno de los errores más repetidos por los profesionales de la construcción. Conocen o identifican las vigas únicamente con las expresiones que fueron enseñadas en la mecánica o estática y que responde a la tabla de momentos flectores según las condiciones de borde de una viga con carga uniformemente repartida (fig. 10).
De todas estas expresiones, posiblemente la única que se cumple es la del voladizo, con su momento en el apoyo. Las restantes, en estructuras de hormigón armado no tienen precisión, porque no existen los apoyos ideales.
En la enseñanza y práctica del diseño y cálculo del hormigón armado es necesario introducir el concepto de momento nominal en los nudos. Es más, conviene eliminar la palabra de apoyo y sustituida por la de nudo.
Es insólito el error que se comete el nudo es una de las partes de las estructuras de hormigón armado con mayor cuantía, llegan hierros de las columnas, de las vigas y de las losas. A pesar de ello se lo considera como un apoyo simple articulado.
Esta situación de equívoco se arrastra desde los primeros años de la carrera de ingeniería o arquitectura y tanto profesores como alumnos se acostumbran a utilizar siempre las ideales hipótesis de la Estática, que en el caso de hormigón armado no son ciertas. El desafío es comenzar a pensar en el nudo. Ajustar los cálculos a la realidad y evitar el uso desmedido del "q, ele cuadrado sobre ocho".
Muchas anomalías, expresadas mediante fisuras o desplazamientos muestran que los edificios no respetan a la Ciencia de la Estática, o la inversa, la Estática no respeta la realidad.
Apoyos ideales en losas
 
Las losas de entrepisos habitualmente son calculadas como unidireccionales o cruzadas, según las condiciones de borde. Aquí también se plantean hipótesis extremadamente simplistas que en la realidad no se cumplen (fig. 11).
Cualquiera sea el tipo de losa que se integra con una viga de borde, se produce en su apoyo un empotramiento parcial, que aumenta si existe mampostería firme por debajo y arriba de la viga (fig. 12).
Existe la costumbre de doblar en los apoyos de las losas un hierro de por medio al quinto de luz hacia arriba, requerimiento nunca bien explicado en la bibliografía ni en los reglamentos. Esos hierros levantados en los bordes de las losas y embebidos en la masa de la viga generan momentos flectores nominales que no son tenidos en cuenta en el cálculo (fig. 13).
Dicho de otra manera, en todas las losas macizas de hormigón armado, al igual que las vigas, el momento flector nulo en los apoyos es una fantasía generada por hipótesis simplistas de cálculo En el caso de losas cruzadas, generalmente se aplica para el dimensionado el método de Marcus; si observamos las tablas de cálculo para cada una de las situaciones particulares de condiciones de borde, veremos que se utiliza la condición articulada combinada con la condición de empotrada. Al igual que las vigas, nuevamente estamos frente a configuraciones teóricas ideales muy alejadas de la realidad.
En las losas, estos momentos negativos que se producen en los apoyos y que no se los tienen en cuenta en los cálculos producen anomalías en forma de fisuras provocadas por levantamientos o por efecto de torsión en las esquinas. En general son líneas de fisuras que no afectan en nada la estabilidad de las losas, porque en la mayoría de los casos las losas se dimensionan con hipótesis simplificadoras que están del lado de la seguridad.
Pero esas anomalías en algunos casos son mal interpretadas y la intervención o corrección es equivocada.

Ing. Jorge Raúl Bernal, Profesor titular de la cátedra: "Patología de la Construcción"
en la Facultad de Arquitectura, Universidad Nacional del Nordeste
 

 
Mapas de la ciudad de Córdoba
Redes Sociales
 
Jurisprudencia
Inmobiliaria La Cañada
Mensajería Integral
EMC Colors
Dimotec
OpenCba Solutions
Valor Digital - Sinapsiscom
Ascinter
Tobanelli - Descargar listado de servicios
RIO CUARTO INFO
Seguinos en FACEBOOK Próximamente seguinos en TWITTER Mirá los programas Online
PH-CORDOBA - Portal de actualidad inmobiliaria| |
ph-cordoba.com.ar - todos los derechos reservados - mail: info@ph-cordoba.com.ar
Diseño y desarrollo: Valor Digital