El trabajo de aplicación de pintura tiene sus riesgos, especialmente cuando se trata de obras en altura y vía pública donde existen altas posibilidades de producirse un accidente. En estos casos, si el profesional o empresa aplicadora no cuenta con la habilitación de obra y las coberturas de seguros necesarios, la empresa contratante o consorcio se convierte en responsable solidario. Siempre es conveniente exigir datos de seguros (ART).
Sabemos que los trabajos de pintura presuponen una cierta revolución interna, suciedad inevitable por varios días y demás inconvenientes. Pero cuanto más experiencia posea la persona contratada, menores serán estos problemas y más rápido se terminara todo, para disfrutar después por años las remodelaciones efectuadas.
Si las refacciones son más importantes, implican mayor esfuerzo físico o generan ciertas “mudanzas” dentro del mismo inmueble, se impone la necesidad de contratar personal que domine los secretos del oficio de pintor.
Hablamos de pintores de oficio, con referencias de trabajos anteriores verificables, que presenten un presupuesto detallado, con un cronograma de las tareas a realizar y una fecha de entrega precisa para la entrega del trabajo terminado. También sugerimos definir claramente el objetivo de las tareas solicitadas, cantidad y calidad de materiales a utilizar, texturas y colores elegidos y fundamentalmente convenir el pago por la totalidad de los servicios cuando finalicen los mismos. El monto debe calcularse en base a metros cuadrados terminados y no a días trabajados.
Es importante aclarar desde un comienzo que se restará del pago convenido, cierto monto por cada día de demora en la finalización de las obras y asegurar que se disponen de todas las herramientas y materiales antes de comenzar las mismas. Cuando los trabajos sean de gran magnitud, como por ejemplo el repintado de los exteriores de grandes edificios recomendamos contratar empresas de pintura de reconocida trayectoria y conocimientos suficientes para superar los riesgos que implica el trabajo en altura.
Resumiendo, lo que se debe tener en cuenta a la hora de contratar a un pintor:
• Contratar pintores de oficio con referencias comprobables o empresa de pinturas reconocidas.
• Es conveniente exigir datos de seguros (ART) al pintor o empresa aplicadora.
• Definir claramente el objetivo de las tareas solicitadas, cantidad y calidad de materiales, texturas y colores elegidos.
• Solicitar un presupuesto detallado (se calcula en base a m2).
• Armar un cronograma de tareas.
• Asegurar que se disponen de todas las herramientas y materiales antes de comenzar el trabajo.
• Pautar una fecha de entrega precisa del trabajo terminado.
• Aclarar desde un comienzo que se restará del pago convenido, cierto monto por cada día de demora en la finalización de las obras.
• Convenir el pago total de los servicios cuando finalicen la obra.
Fuente: www.revistavivienda.com.ar/
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